Breve biografía:
| Un 6 de noviembre de 1977, con sol radiante ya que eran las 10:30 hs, la Argentina recibe a este futuro amante de la literatura fantástica.
Bautizado como Claudio Alejandro Amodeo aprende a leer de la mano de su hermano mayor, Oscar Domingo, a la edad de cuatro años. |
|
Da tempranos signos de su vocación frente a una pesada y semidestartalada Olivetti que casualmente heredó. Sus primeros escritos, a los ocho años, denotaban avidez e imaginación. Pero no fue sino hasta los catorce años que, en su hogar, su padre reconociera que había algo de "pasta" (literal) en los relatos de su hijo. Con su apoyo se animó a presentar relatos a reconocidas editoriales. Fueron recibidos abiertamente pero jamás leídos (las hojas estaban tal como él las había colocado dentro del sobre).
Sus relatos ralearon hasta casi desaparecer.
Su segunda afición más grande, el ajedrez, ganó preponderancia y disputó varios torneos juveniles con buenos resultados. Campeón zona Oeste del Gran Buenos Aires, sexto en la provincia y trigésimo quinto a nivel país (en su único torneo disputado). Las probabilidades en este deporte parecían más certeras pero el estudio se impuso, sabia decisión, y se abocó a su carrera de Técnico en Electrónica (Merlo) y, más tarde, Analista de Sistemas de Información (Ramos Mejía).
Por este tiempo conoció a su esposa, Blanca Silva, quien lo aguanta y acompaña con sus desvelos literarios (le ceba mate mientras escribe).
Trabajó de técnico electrónico varios años y luego como analista de sistemas, tarea que actualmente le da de comer.
La vida quiso que sus días continuaran en Capital Federal, más precisamente, en Villa Crespo, donde reside actualmente.
Cuando el mundo de la literatura parecía haberlo perdido para siempre (aunque su faceta de lector jamás había menguado) vuelve a los veintiséis años con renovados bríos gracias al empuje de familiares y compañeros laborales, y más tarde, del grupo literario de Axxón.
Su producción literaria se multiplicó enormemente hasta la actualidad.
Regresar
|